martes, 15 de septiembre de 2015

La historia de trekking mule en Pirineos

Navegando por internet me encontré en la web de mis amigos de Gorgol con una empresa que ofrece un servicio/experiencia de lo más curioso e interesante. Además, las iniciativas empresariales bien merecen un espacio por modesto que sea este.  Me puse en contacto con ellos, y Alberto, uno de los cuatro promotores, nos cuenta su historia:

“Pues la idea viene desde hace años, cuando en un viaje por el Himalaya y ver como se desplaza todo el mundo allí, pues se empezó a forjar la idea. Vinimos con la idea de montar una empresa de sherpas....que más o menos es lo que hemos hecho.



Ya en viajes de jóvenes por Marruecos y en otros a Perú, pues se nos fue abriendo la mente al ver allí cómo trabajaban con burros y mulas en la montaña y con las expediciones.

A mediados de los 60, el Pirineo empezó a dejar de usar las mulas, pero hasta antes, cada familia, si podía, al menos tenía una. Así que la gran mayoría de los caminos Pirenaicos han sido transitados por caballerías. Otro punto que nos abrió la mente.



Durante los últimos años, he trabajado como guía de safaris por África, y allí se funciona con un camión y transportando campamento a cada Parque Nacional. Pues lo mismo pero con las mulas!!!!: tiendas de 3 personas para cada 2 clientes, una tienda comedor que caben 14 personas sentadas con dos mesas, duchas, baños, manteles, copas, ......a todo trapo!!!!!

Todo esto, junto con que somos 4 amigos amantes de la montaña y la naturaleza, y conocemos muy bien el Pirineo. La nieve es nuestra pasión, y por hobby o por trabajo, estamos todo el invierno sobre los esquís de travesía, los crampones, el hielo......y en verano barrancos, escalada, pateos.....de todo....aprendices de mucho, maestros de nada.


Estuvimos buscando mulas y las encontramos en Sevilla. Mulas que venían del corcho y estaban acostumbradas a cargar. Y al Pirineo nos las subimos!!!!. Y están encantadas de la vida, tu imagínate, rodeadas de verde, pastos, hierbas....un paraíso!!!. 

Y desde Mayo hemos estado haciendo las rutas sin clientes, aprendiendo de ellas, que realmente son las que nos enseñan a movernos por los caminos y a estudiarlos con ojos de mulas.

Intentamos no dejar huella allá por dónde pasamos, y por eso regalamos a cada cliente jabones biodegradables hechos en Guara, llevamos basuras y reciclamos todo, los jabones de las mulas y de lavar los platos también son respetuosos con el medio, y baños para acumular todo en un punto y no dejar el monte lleno de papeles blancos.”



Ya me estoy imaginando una ruta a los ibones del Respomuso con un sherpa y una mula que cargue con la mochila.

http://trekkingmule.com/

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